| ASPECTOS
HISTÓRICOS |
| Con
independencia de los asentamientos prehistóricos del Prado Bazán y del
Alto de la Calera, Los Santos constituía un núcleo de población
ya en época romana, como así parece indicarlo un epitafio catalogado por
Hübner y al cual se refiere Gómez-Moreno (M.GÓMEZ-MORENO:
Op.cit.; págs. 424-425).
Por otra parte, la Calzada de la Plata, antigua ruta de peregrinación
(como se verá en su momento), y vía romana, discurre tres kilómetros al
este del pueblo de Los Santos. Como curiosidad, diré que, en un corral de
esta localidad, hay un fragmento del miliario número CXIV,
correspondiente a dicha calzada y que debe de proceder de algún punto próximo
a Peromingo. |
| La
ubicación de Los Santos, en una zona especial interés, desde el
punto de vista religioso y antropológico, explica el que dicho lugar
llegara a ser una posesión templaria, que pasó, posteriormente, a
depender de la jurisdicción de Monleón (M.GÓMEZ-MORENO;
pág. (el autor cita a Sánchez Cabañas)).
El renacimiento del pueblo a partir de la Edad Media se debe al
asentamiento, en él, de repobladores, entre los que había gentes del
norte de España, según apuntan algunos de los apellidos de larga tradición
en Los Santos: Zúñiga, Álvarez... Por otra parte, la antigua presencia
morisca se revela a través de topónimos tales como los Morilles (nombre
de una calle del pueblo)
y los Moritos, junto al cordel de ganados; además de la pervivencia del
apellido Morato, que figura en documentos a partir del siglo XVII. |
| Los
Santos era uno de los lugares donde se pagaba el impuesto del portazgo
a finales del siglo XIV, época en que poseía propiedades allí el
cabildo salmantino, el cual tomó los préstamos de Los Santos en el año
1454, los de Monleón y Endrinal (ARCHIVO
CATEDRALICIO DE SALAMANCA: Caj. 14, leg. 2, nº 17.-1º). |
| Por
aquellos años, Los Santos había participado en la Invasión de
una serie de tierras concejiles de jurisdicción de la ciudad de
Salamanca, lo cual comportó operaciones de quema y desmonte con el fin de
cultivar cereal, protagonizadas también por otros núcleos vecinos, entre
ellos Monleón y Endrinal, como así se destacará en las correspondientes
pesquisas que los reyes mandaron realizar (N.CABRILLANA:
op.cit.; pág. 280). |
| Bajo el
reinado de Felipe IV, Los Santos figura ya con categoría de villa.
En el año 1631, fue vendida su jurisdicción, señorío y vasallaje a don
Francisco Diego López de Zúñiga y Sotomayor, duque de Béjar (Autos
de Posesión de la Villa de Los Santos..., fol. 1 v.). |
| A raíz
de ello, habiendo pretendido la villa su tanteo, se siguió pleito ante
don Alfonso Diego López de Zúñiga y Sotomayor, duque de Béjar, en
calidad de curador de la persona y bienes de don Juan Manuel de Zúñiga,
marqués de Valero y duque de Béjar, hermano suyo y poseedor de dicha
villa. Esta obtuvo sin embargo, la concesión del tanteo, siéndole
favorable la resolución correspondiente. Pedro Álvarez y Matías Morato,
y vecinos de Los Santos, reunieron entonces 64.567 reales y tres
maravedíes de plata doble, más 2.770 maravedíes en moneda de vellón
que importaron la mitad de las costas (Autos
de Posesión de la Villa de Los Santos..., fol. 3 v.);
cantidad que tuvieron que pagar al duque, haciendo entrega de la misma el
día 31 de diciembre del año 1643 a Bartolomé Espínola, conde de
Pezuela de las Torres, factor general del Consejo de Guerra y Hacienda de
Felipe IV. |
| El tal
Bartolomé extendió la correspondiente carta de pago el 2 de enero de
1644 ante Antonio González, escribano, declarando tener en depósito la
consabida cantidad de dinero para emplearla debidamente en su momento. El
día 7 de enero del año referido, Matías Morato y Bartolomé de
Retuerto, vecinos de la villa de Los Santos, en nombre del Concejo,
Justicia, Regimiento y Vecino particulares de ella, y, ante Juan Gómez,
escribano, se disponen a ejecutar lo que el rey ha dispuesto:
<<...Os mando que luego (que) os sea entregada (la presente), vayáis
con vara alta de mi Justicia a la dicha villa de Los Santos y a las
demás partes que fuese necesario y despojéis al dicho don Juan Manuel de
Zúñiga, marqués de Valero y al dicho duque de Béjar... o a cualquier
otro poseedor que a la sazón fuese de la dicha villa...>> (Autos
de Posesión de la Villa de Los Santos..., fol. 4 v.). |
| Así,
pues, se otorgó a la villa de Los Santos potestad para impartir
justicia, tras haber retirado de los lugares públicos todas las insignias
de su anterior poseedor. Tal potestad comprendía la instalación de
horca, picota, cuchillo, cárcel, cepo y pena de azote, así como las demás
insignias que se acostumbrada a poner en ciudades y villas. El documento
al que me estoy refiriendo es explícito en este sentido y se refiere al año
1644. En el mes de febrero del mismo año, se publica un edicto, el cual
fijó a un poste existente junto al portalito, por el que se mandaba
retirar las insignias del duque de Valero y se legitimaba la colocación
de las de Los Santos. Cerca de la ermita de San Jorge se levantó
un horca de tres palos y, en el palo del medio, que atraviesa dicha horca,
se clavó un cuchillo, para que sirviera y se reconociera como insignia de
jurisdicción propia de la villa de Los Santos, castigando con pena
de cien azotes y diez años de galeras a quienes, siendo hombres
ordinarios, osaren quitar y derribar tales insignias; mas, en tratándose
de nobles, se impondría a cada uno una multa de cien mil maravedíes para
la Cámara Real y destierro del reino por cuatro años (Autos
de Posesión de la Villa de Los Santos..., fol. 36 y 37). |
| De la
lectura del citado documento, se desprende que las casas del Ayuntamiento
se encontraban junto al Portalito. Por lo demás, este último ya era
considerado, en aquella época, como el lugar público y principal de la
villa, pero no se ofrecen datos que pudieran arrojar alguna pista sobre la
función y origen del mismo. la opinión más generalizada es que debía
de servir como <<marco>> del rollo que se levantaría como
expresión del poder inquisitorial. Sin embargo, las características del
Portalito, con tejado a tres vertientes sostenido por dos columnas de
granito y adosado a la pared de una casa en la calle principal del pueblo,
sugieren que aquél pudo haber servido más bien de monumento simbólico
de sacralización del núcleo del pueblo. Respecto al supuesto rollo
inquisitorial, pudiera haberse levantado, quizás, sobre un pedestal de
piedra hasta hace unos años y que, actualmente, se encuentra sepultado,
en el mismo lugar, bajo un pavimento moderno. |
| Después
de la adquisición de los derechos de propiedad de la villa de Los
Santos por parte de sus vecinos, éstos procedieron a amojonar de
nuevo los términos de la misma, como antes se dijo, lo cual comportó una
reorganización de las formas económicas propias del lugar. La amplitud
del término municipal era considerable: una legua de este a oeste y tres
cuarto de legua de norte a sus. La naturaleza rocosa del terreno no permitía
la puesta en práctica de explotaciones cerealísticas de gran extensión,
salvo en algunas áreas al norte del término. El cultivo del lino gozaba
ya de gran tradición. Los plantíos de viñas y de castaños regoldanos,
constituían, por otra parte, ya en el siglo XVIII, uno de los recursos
naturales aprovechados por los habitantes de Los Santos. Así en el
año 1752, había cuatro mil ochocientas parras, de las que se cosechaban,
en total, alrededor de setenta y cuatro arrobas de uva; había, además,
sesenta pies de castaños regoldanos de primera calidad, de cada uno de
los cuales se recogían quince fanegas de castañas, más varios castaños
de injerto, de primera, segunda y tercera calidad, que producían veinte,
quince y diez fanegas de castañas, respectivamente (CATASTRO
DE ENSENADA: Respuestas Generales. Leg.509, fol. 42 Archivo General de
Simancas). Uno
de los plantíos de castaños regoldanos existentes por aquel entonces en Los
Santos, había surgido recientemente, a raíz de las disposiciones
citadas por el rey Carlos III en materia de repoblación forestal, por lo
cual se comprende que no diese fruto todavía (CATASTRO
DE ENSENADA: Respuestas Generales. Leg.509, fol. 30 Archivo General de
Simancas). |
| De toda
la producción. los vecinos de Los Santos pagaban diezmos y
primicias al Colegio de PP. Jerónimos de la Orden de San Jerónimo de
Guadalupe de la ciudad de Salamanca. |
| La
población de Los Santos, que había llegado a sumar doscientos
ochenta vecinos en el año 1534 (T.
GONZÁLEZ: Censo de población de la provincias y partidos de la Corona de
Castilla en el siglo XVI. Madrid, 1829; pág. 99),
disminuyó considerablemente en el año 1752, fecha en que contaba sólo
con ciento uno (CATASTRO
DE ENSENADA: Respuestas generales. Leg. 509 fol.51. Archivo General de
Simancas).
alcanzando más tarde, en el año 1849, los ciento sesenta y ocho (P.
MADOZ: Diccionario...; pág.853).
Según el censo del año 1981, la población de Los Santos era de
854 habitantes (INSTITUTO
NACIONAL DE ESTADÍSTICA: Censo de la Población de España de 1981,
Madrid 1984). |